La historia de Cocó

¡Ese perro es muy lindo para ser criollo!

¿Es que los criollos son feos? A nosotros nos encantan todos los animales, pero sentimos una fascinación especial por los perros de raza única y, muchas veces, hemos pensado que un perro callejero criollo es el más lindo que hemos visto en nuestra vida. Por eso, aunque sabemos que esta pregunta no es hecha con mala intención, nos duele ver lo que la irresponsabilidad social ha hecho con nuestra manera de ver las cosas, que la vida tenga precio y que su belleza la midamos con el valor económico que se le ha dado.

¡¿A ese perro tan bonito lo tiraron a la calle?¡

¿Entonces hay perros o gatos que sí merecen ser abandonados? Los que queremos a los animales no los conservamos por lindos y los que los maltratan no lo hacen porque los vean feos, el querer o no querer a un perro o gato tiene todo que ver con la sensibilidad y la evolución de un humano y nada que ver con cómo es el animal. Eso es tan absurdo como que creamos que las mujeres o los hombres más guapos no deberían ser abandonados por sus parejas o que nos sonara más lógico que un adulto o niño a quien vemos menos guapo fuera maltratado.

¡Ojalá yo me encontrara un perro tan bonito en la calle!

Ojalá. Ojalá todos los que nos encontráramos un perro en las condiciones en las que estaba Cocó, nos animáramos a rescatarlo. Nos incluimos. Pero, lamentablemente, sabemos que pocos hubieran rescatado a Cocó en las condiciones en las que estaba. Ningún perro, ni siquiera un cachorro, es ni se conserva lindo sin amor, cuidados y protección. Cocó, Vera y Tobi y cualquier otro perro que te guste, puedes estar seguro de que tiene una familia que le da amor, alimentación y todos los cuidados que lo hacen estar así.

¡Qué egoístas por haberlo castrado y no querer que nadie más tenga un perro como él!

Castrar a Cocó y a Tobi y esterilizar a Vera son probablemente tres de los actos menos egoístas que hemos hecho en la vida. Reproducirlos por decir que “creamos una nueva raza”, que otros puedan decir que tienen “un Cocó” o ganar dinero con ellos son, en cambio, actos relacionado con la satisfacción del ego humano (nuestro o ajeno) que no nos interesan. Conocemos muy bien las condiciones de los animales en nuestro país y eso nos hace estar completamente convencidos de que esterilizar es la decisión menos egoísta que un colombiano, que realmente ama a los animales, puede tomar.

Esta es la historia de su rescate, contada por María, su humana:

 El domingo 3 de junio de 2012 a las 11am recibimos la llamada de una persona que nos contaba que había encontrado a un perro abandonado en un parque y nos preguntó si nos gustaría adoptarlo. No lo pensamos dos veces para salir corriendo por la puerta e ir por él.

Cuando llegamos la persona que lo encontró, un veterinario, nos dijo que tenía cerca de un año y  era bastante probable que los problemas que tenía de piel fueran sarna y dermatitis. Cuando te dicen eso te lo piensas dos veces, nosotros nos miramos y nos preguntamos: “¿qué hacemos?”. Cocó estaba asustado, gruñía e intentaba morder, tanto que ni siquiera me atreví a cargarlo y fue Silvia (mi hermana) quien fue capaz de hacerlo. Nos subimos en el carro y nos fuimos a la casa con la firme idea de quedarnos con él para siempre pero con temor y muchas dudas sobre su enfermedad.

Esta foto fue la primera que le hicimos a Cocó. Tenía el pelo largo pero había muchas partes de su cuerpo peladas, como su cara y sus patas. Su lomo tenía la mitad del pelo y lo poco que quedaba se le caía mucho y quedaba por todos lados de la casa. Desde el día que Cocó llegó durmió en mi habitación al lado de mi cama y cuando no me despertaba a las 5am a pedirme que lo sacara a orinar, me despertaba el fuerte olor de su piel.

 

La foto que aparece aquí más abajo fue el peor momento de su enfermedad. Había días en que se abría huecos al rascarse y se veía el interior de la piel, líquido y rojo, que nos mataba de angustia. Con la ayuda de muchas personas empezamos un tratamiento de mucha dedicación, disciplina y amor que lo tuvo recuperado casi dos meses después.

Es una locura, pero a mucha gente le cuento que luego de que se curó echaba de menos su olorcito feo porque es el olor con el que lo conocí y el olor que siempre me recordará cuando llegó a nuestra vida. Sé que si huelo a un perro con sarna sentiré la nostalgia de esos primeros días de nuestra vida juntos.

La llegada de Cocó nos reafirmó tres cosas muy importantes que nos gustaría contarles:

 

1. La sarna es un problema de piel como cualquier otro:

 

Conocemos muchos perros que han sido diagnosticados con sarna pero, como son bien tenidos, sus familias se han dado cuenta cuando tienen un centímetro cuadrado de lesión, lo llevaron al veterinario y en unos días estuvo curado. Lo más importante en la tenencia de un animal es su cuidado y atención.

 

2.  Como pasa con las cosas pasa con los animales:

 

 

Se ven mejor cuando se tratan bien y cuando se les inyecta el embellecedor más poderoso e infalible del mundo que se llama amor. La gente ve a Cocó y nos dice “ojalá yo me encontrara un perro así en la calle”, pero Cocó no estaba sano ni hermoso como está ahora, eso es una consecuencia de muchos cuidados y mucha disciplina. Todos los perros son hermosos y puedes comprar o adoptar un cachorro hermoso o te lo puedes encontrar en la calle, pero ninguno se conservará así de no ser por el amor y los cuidados que le tengas.

 

3. Adoptar o rescatar a un perro es la mejor decisión que una persona, que quiere un perro o un gato, puede tomar:

 

En albergues y fundaciones hay cientos de perros en muchas mejores condiciones que en las que estaba Cocó, que además son entregados esterilizados, vacunados y listos para incorporarse responsablemente a una vida en familia y sociedad. Cuando adoptas o rescatas un animal se crea un vínculo de amor muy especial con él y la satisfacción de haber salvado una vida tiene un precio que no se puede siquiera estimar. Además de ser un perro único porque, aunque hay muchos perros de raza abandonados y disponibles para ser adoptados, la mayoría son raza única, combinaciones irrepetibles que te harán tener un perro muy original.

Lamentablemente no todas las personas son como la gente que nos lee y nos visita en nuestra tienda y diariamente muchos perros y gatos son abandonados por estar mayores o enfermos (como fue el caso de Cocó) y su reproducción es la causa fundamental de que este número se incremente exponencialmente cada día. Por eso cuando Cocó estuvo curado lo castramos, porque no queremos contribuir a que siga habiendo más y más perros en el mundo mientras haya tantos en tan malas condiciones abandonados y sufriendo por ahí. Infórmate sobre la esterilización y revisa las preguntas más frecuentes sobre ella.

2 comentarios de “La historia de Cocó

  1. Viviana Acosta Gomez dice:

    Que historia mas bonita, no la conocía… los felicito muchísimo. yo tengo dos hijitas peluditas, que las amo con todo mi corazón son la felicidad de mi casa.

  2. Ana Montenegro dice:

    Hola, no sabía bien la historia de Cocó pero me sentí muy identificada. Cuando salgo con Canela mi raza única al parque, mucha gente me pregunta, qué raza es? y les respondo es raza única, y mucha gente me dice “es bonita y estilizada para ser criollita” “seguramente tendrá raza de un perro fino”… a mi realmente no me interesa, y me da tristeza que la gente realmente sea ignorante de este tipo de cosas. En definitiva el amor de un perro sea de raza o no es incondicional y los criollitos merecen la oportunidad de tener una familia responsable, además que la hermosura de un perro se basa en el amor que les das.

    Es hermosa la labor que hacen, felicidades…

    Saludos,

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